Mostrando entradas con la etiqueta Asesinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asesinos. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de abril de 2016

La dama y la muerte

Hola de nuevo,

Con este título de un bonísimo cortometraje de animación de 2009 quiero traeros hoy dos figuras de Freebooter's Fate.

La Dama. La Lady (The Lady en inglés, Die Lady en alemán; de ahí que no traduzca por "dama") es una especialista pirata incluíble bajo cualquier líder (aunque su trasfondo la asocia a la Reina Pirata, Blanche Pascal). De origen acomodado, hija de un mercader de fortuna, creció como una muchacha malcriada y exigente a la que, harto ya de sus berrinches, su padre envió a casar a Leonera (la isla tropical del universo Freebooter). Pero su barco fue abordado por la infame Blanche Pascal, la Reina Pirata, que la enseñó a valerse por sí misma, y, aparentemente, algo de disciplina. La muchachita carga un trabuco con una bayoneta muy peculiar: la cabeza de un hacha.







La Muerte. Miedo a Morir (ese es su nombre en todas las versiones, menos en la traducción al castellano, que lo llaman "La Parca" -_-) es un asesino que viste oscuros andrajos, una espeluznante máscara ósea y camina sobre zancos. Para rematar su lúgubre aspecto carga una guadaña y porta una o varias linternas.
Esta figura en concreto ha sido un suplicio pintarla, porque es de las de mayor despiece de la gama (junto con los líderes de los asesinos), y tiene muchas partes que no se podían montar hasta tener pintada la anterior (el brazo de la guadaña fue lo último que le pegué, porque si lo ponía antes me estorbaba para todo). Además, al colocarle los dos faroles (opción totalmente personal, porque también podía haber decidido en contra), tuve que pintar la figura con una serie de luces a las que no estoy acostumbrado, pero me sirvió como ejercicio. Aunque estoy satisfecho con el resultado, también creo que podía ser mejor; necesito más práctica con las fuentes de luz incorporadas a las figuras.







Y eso es todo. No os puedo decir qué será lo siguiente, porque no lo tengo claro. Ahora estoy pintando figuras de mi facción de Infinity, pero igual me da el punto y vuelvo a los gladiadores o a las figuras de Freebooter... o algo totalmente distinto de esas tres. ¡Será por miniaturas!
Antes de despedirme, os dejo con el corto que da título a esta entrada: La Dama y la Muerte (2009) de Javier Recio. Disfrutadlo:


jueves, 17 de diciembre de 2015

Contrastes


Desde una temprana edad, la gente asocia a la Hermandad y sus obras con la oscuridad envolvente, con las sombras, y la noche. Lo que hace que todo sea más fácil para nosotros. Somos los arlequines: malabaristas, acróbatas, ilusionistas. 

Las sombras se han convertido en mi salón de baile; mi movimiento se convierte en un suave y sensual vuelo. Mi mente desaparece. Me fundo en un flujo de golpes y estocadas, un borrón de hojas, un coro de repiques y silbidos. Y un colorido espectáculo al final, una cornucopia de rojo. Toda muerte devuelve una pequeña pieza al antiguo orden.

Hoy la cosa va de constrastes: vida y muerte, día y noche, luz y oscuridad, policromía y acromía. 

He terminado de pintar las dos figuras del starter de La Hermandad que faltaba. Bonaccia, una especialista, que se mueve entre las sombras y una Arlequín, una marinera que actúa de día, cuando el resto de los miembros de La Hermandad no puede.

Aún no sé qué pintaré a continuación; tengo a medio empezar un gladiador de Arena Rex, otro asesino de Freebooter, una amazona del mismo juego, una paladina totalmente desvinculada de wargames, y una figura de Hasslefree que se parece a Velma de Scooby Doo. Ya veremos. Posiblemente no pueda pintar nada hasta el año que viene.

Bueno, las fotos.

Con la arlequín quise hacer un despliegue de color, por su trasfondo, y para diferenciarla de los otros asesinos, que trabajan de noche, ocultos en las sombras y tal. Ya, ya sé que el Maestro Asesino también está colorido, pero es que ese se mueve entre nobles y mascaradas; no lo iba a pintar de negro oscuro. En fin, fotos de la arlequín.















Con Bonaccia, por contra, quise hacer un ejercicio de acromía, de pintarla entera de negro, blanco y gris. Menos la empuñadura de la daga y la piel. El pelo es castaño, pero tan oscuro que se funde bien con el resto de la miniatura. Tengo que recordar la próxima vez pasarle el pincel a las figuras después de barnizarlas, para que no salgan esos puntitos blancos en las fotos (que son motas de polvo o del mismo barniz). Venga, esas fotos.


 Bueno, pues eso es todo. A menos que se me ocurra colgar algo nuevo (pintar ya os digo que no me da tiempo), feliz Yule, y feliz año nuevo.